El proceso de asimilación consiste en la interiorización o internalización de un objeto o un evento a una
estructura comportamental y cognitiva preestablecida. Por ejemplo, el niño
utiliza un objeto para efectuar una actividad que preexiste en su repertorio
motor o para decodificar un nuevo evento basándose en experiencias y elementos
que ya le eran conocidos (por ejemplo: un bebé que aferra un objeto nuevo y lo
lleva a su boca, -el aferrar y llevar a la boca son actividades prácticamente
innatas que ahora son utilizadas para un nuevo objetivo.
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